Hace mucho tiempo que no escribo... es decir... escribo siempre, las palabras aún no se atrofian para ser construidas al pulsar de mis dedos sobre las teclas del computador... pero, aún así, hace tiempo no escribo..
Recuerdo los años de niñez, donde las croqueras inundaban mi pieza, hojas de colores que se iban rellenando con cada pensamiento, con cada reflexión que denotaba la belleza o el dolor de lo que vivía.
Los años pasaron y me encuentro aquí, frente al computador, tecleando quizás cabezas de pescado... había olvidado escribir, dejar el registro plasmado de mis sentimientos... es que parece que mientras los años pasan la vida comienza a darte algunos golpes que te mueven de un lado a otro, te dejan averiada y la capacidad de lanzarse al vacío desaparece, comenzamos a querer tener seguridad de todo, tener amarrado ciertos cabos que nos entregan algo de certidumbre en la vida... que el trabajo, que no te falte el ingreso mensual que te hace tener las cuentas pagadas, tener la casa, el auto, los amigos establecidos, las conversaciones establecidas, todo... al parecer nuestra capacidad de lanzarse queda atrapada en el control, nos mantenemos atados bajo ese control que nos impregna internamente para supuestamente tener todas las variables de la vida manejadas, sabiendo en cada momento cuáles serán las consecuencias de nuestras acciones...
Pero llego un minuto que pareciese que estas certezas ya no son suficientes, ya no te motiva tener el ingreso mensual y estar atado a horarios de oficina, ya no te motiva tener las mismas conversaciones de siempre ni recorrer las mismas cuadras que ya han sido pisadas por las mismas botas de invierno...
Cuando sucede, te sueltas, dejas la mano abierta para que el control se te escape, para dejarte caer, lanzarse como en el video de Pink Floyd en Learning to Fly.... el machaque constante, el estar día a día podando ese campo que crece y crece bajo el sol... ya no quieres más, no quieres seguir machacando para machacarte, ya ha sido mucho tiempo en que tu cabeza y tus anhelos no vuelan.... te subes en la montaña más alta, más empinada... abres los brazos y te lanzas al vacío...
Al comienzo, la sensación de descontrol, no te deja dormir, bajas, bajas, bajas.... hasta que las corrientes de viento tibio comienzan a alcanzar tus brazos, tus dedos abiertos y te comienzan a elevar para aprender a volar...
Soltar, soltar y soltar!!!, dejando que la vida te impresione con lo que viene, dejándote seducir por esas corrientes tibias, tus mejillas heladas tiemblan con la sensación, y tu vientre se aprieta en un momento, para más rato dejar que el ombligo se abra para dejar salir todo lo de adentro...
Gritas entre medio, con el temor de que tu cabeza reviente sobre el suelo, pero cuando ya te has elevado, disfrutas, disfrutas y disfrutas.... no es caer, es volar, es dejarse ir entre las nubes tomando copos blancos como helados de niños que se chorrean de placer...
http://www.youtube.com/watch?v=xb-Nacm-pKc
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